¿Una democracia autentica debe de instaurar la pena de muerte?

Una manera en que se castigaba cualquier delito grave era a través de la pena de muerte, que consiste en que a partir de que un juez dictamina que una persona es culpable del delito, autoridades privan de la vida a los culpables, para “disminuir la delincuencia y castigar de manera justa al que origino el crimen.” Esta sentencia daba como ejemplo a la demás sociedad que si cometía cosas que eran ilegales, les podría pasar lo mismo, es decir, temían por su vida, y, por ende, cuidarán más sus acciones y la manera en cómo se dirigen, así como también habría más respeto a los superiores. Pero esta forma de castigar es inhumana, por lo que también ya no es correcto usar este método, pues antes había mucha falta de conocimientos.

Aunque algunos estudios realizados en la universidad de Oxford proponen que, si cometer un delito le costara la vida a una persona, el responsable lo pensará dos veces antes de atentar la vida de la demás gente, la pena de muerte no es una herramienta eficaz para detener la delincuencia, porque otros estudios muestran que eliminar este tipo de condena no se traduce necesariamente en un aumento de los homicidios.

          Un país o región que tiene las mejores leyes, con las mejores sentencias, no se traduce a un lugar más seguro para la sociedad, siempre habrá un número pequeño de delitos, ya sean pequeños o demasiados severos, en cualquier lugar una persona puede correr el peligro de ser violentada de cualquier manera, en algunas regiones habrá menos posibilidades de ser agredido, pero nunca nulas, por lo que la pena de muerte no es efectiva contra la delincuencia.

La pena de muerte es la forma más inhumana que existe de castigar a una persona, pues el 17 de febrero de 2003 el presidente Vicente Fox considero lo siguiente “(...) Creo que todos los democráticos, quienes creemos en el ser humano no creemos en la pena de muerte.”. De igual manera, el ex presidente de Chile, Eduardo Frei, manifestó “no puedo creer que para defender la vida y castigar la que mata, el Estado deba a su vez matar. La pena de muerte es tan inhumana como el crimen que la motiva.”, es decir, con estas palabras que expresaron estas autoridades, podemos entender que varias personas no están de acuerdo con estos castigos, así como que una autoridad no puede usar su poder contra alguien para recriminarle de una manera tan cruel.
         

El derecho a la vida es uno de los más importantes con los que cuenta cada individuo, y la pena de muerte les quita ese derecho tan importante, teniendo grandes cifras de muertos, la universidad de Chicago señalo que “(...) En realidad, la aplicación de la pena de muerte infringe las normas internacionales y principios fundamentales del derecho”; de igual manera, investigaciones señalaron que  “en el año 2012, al menos 682 personas  fueron ejecutadas en 21 países y al final del año había al menos 23 ,286 personas condenadas a muerte.”  El juez Sachs del Tribunal Constitucional sudafricano manifestó en 1955 “Todas las personas deben tener derecho a la vida.”, además, la peor tortura que alguien pueda vivir un tiempo en la prisión ya sea solo un corto o gran tiempo.

La pena de muerte es injusta, pues se aprovecha de los grupos vulnerables y los marcan como culpables, pues estadísticas demuestran que  “en los Estados Unidos, entre el 5% y el 10% de los presos condenados a muerte tienen una enfermedad mental grave, según Mental Health America.”, así como también mucha gente opina que”(...) Con demasiada frecuencia, la pena de muerte se impone tras juicios injustos, de manera discriminatoria, por delitos no violentos, o contra menores de edad en el momento de los hechos.” es decir, no se castiga de manera equitativa a las personas o simplemente buscan un culpable de un sector vulnerable para tener un caso cerrado y decir de alguna forma que se arregló de manera correcta el juicio.

La pena de muerte elimina a gente incorregible y peligrosa que no se arrepiente del acto ilícito que cometieron. Además, de que nadie quiere a un delincuente a su lado ya sea como una persona cercana o como un completo extraño, pues incluso esa persona podría ser su siguiente víctima. “Es el medio más adecuado para eliminar sujetos antisociales e inadaptados de la sociedad”. (Santanilla, E.,Tejeda, R. p.p. 292)

Es una manera de sentenciar de manera barata y es irrevocable, literalmente, una vez cumplido con esa sentencia, ya no es reversible el castigo, y quienes son los encargados de que el prisionero cumple con su condena, son los mismos trabajadores de las prisiones, por lo que ya no se gasta más dinero en personas que cometieron malos actos. “No se necesita personal especializado (…) Los errores judiciales que llevan a la pena última de un inocente, son muchos, pero muchísimos menos numerosos que los errores médicos o quirúrgicos.” (Santanilla, E., Tejeda, R. p.p. 289 y 292)

Con estas ventajas que tiene practicar la pena de muerte, esto realmente no sana lo que el culpable haya cometido sobre la víctima, es decir, da lo mismo castigar a una persona privándolo de la vida, así como tenerlo en prisión, entonces ¿Cuál es la necesidad de violar los derechos de una persona?

La pena de muerte es algo totalmente innecesario, estoy de acuerdo con que, si una persona realmente valora su vida, hará lo posible para no cometer crímenes que hagan finalizar con su vida antes de lo planeado, pero esta sentencia es irreversible, por lo que si al final se dictamina que una persona no era culpable pero ya recibió este castigo, ya no se puede resucitar a esta persona, dejando un gran dolor en los familiares y dejando una mala reputación a las leyes. 

Además, yo creo firmemente que el peor castigo que alguien realmente culpable pueda recibir, es que viva a tortura de residir en una cárcel, pues es ampliamente sabido que la vida en la prisión no es nada agradable, viven en condiciones verdaderamente deplorables, entre prisioneros se maltratan entre otras cosas, por lo yo creo que es mejor que una persona es inocente, viva unos cuantos días una tortura y con esto tener más aprendizaje sobre la vida a que de una forma cruel terminen con su vida otras personas totalmente externas a ellas.

Las autoridades que le quitan la vida de esta manera a una persona pueden también sentirse mal de hacer esas acciones, porque prácticamente se están volviendo asesinos, solo que ellos no reciben ningún tipo de castigo por eso, porque está “ayudando a regular el control de una población y haciendo justicia”. La pena de muerte no es algo efectivo contra la delincuencia, así lo fuera, en los países en donde se practica esta sentencia, no habría ni un solo crimen en ese país.

Fuentes bibliográficas 

·       Ernesto Santanilla Santanilla, Ricardo Tejeda de Luna. (S/F) La pena de muerte como medio de control social. UNAM. Consultado el 23 de enero de 2022. Recuperado de  https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/6/2937/16.pdf 

·       Anónimo. (2014) Argumentos a favor y en contra de la pena de muerte. Amnistía Internacional. Consultado el 23 de enero de 2022. Recuperado de  http://www.amnistiacatalunya.org/edu/2/txt/pm-afavor-encontra.html 

·       Anónimo. (21 de abril de 2021). La pena de muerte en 2020: Datos y cifras. Amnistía Internacional. Consultado el 23 de enero de 2022. Recuperado de https://www.amnesty.org/es/latest/news/2021/04/death-penalty-in-2020-facts-and-figures/

 

Yunuen León / Español 2 22-I






Comentarios

  1. Un tema bastante controvertido en la sociedad, ya que unos la apoyan al verla como una solución "maquiavélica" para los delitos mientras que otros se oponen a ella por considerar que termina con la vida de personas inocentes. Dicho esto, me gusta que hace el balance entre las posturas y presenta información con respecto a los argumentos presentados por las posturas con respecto al tema.
    Otra cosa que me gusta del texto es que toma en cuenta los múltiples casos en los cuales se ejecuta a personas inocentes, a la vez que presenta claras señales de que no existe una relación necesaria entre la pena de muerte y los índices de criminalidad.
    Llega de manera lógica a la conclusión de que la pena de muerte no es por sí misma la solución a problemas de criminalidad, sino que lo que realmente resuelve los problemas de criminalidad es el buen desempeño del sistema de justicia.

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