De legitimo a ilegal: Retroceso hacia la violencia


    En algunos países los derechos de las mujeres sobre su cuerpo se ven modificados. En este ensayo trataré algunos casos que son muestra de un retroceso y otros de un estancamiento en los avances al derecho de las mujeres sobre su cuerpo. Estos retrocesos que se observan en diferentes países se asocian a una intensificación en los discursos políticos. Aunque el diálogo es algo necesario para debatir y cuidar el derecho a la vida, en realidad el discurso antiaborto es un discurso violento en contra de la mujer porque el discurso tiene agencia en la realidad y por lo tanto avala la violencia de genero.

    En primer término, el ejercicio del discurso es un ejercicio de poder en tanto que permite difundir y fijar mensajes en la memoria colectiva, mismos que muchas veces están plagados de juicios y prejuicios que apelan a una supuesta naturalidad de las cosas dejando de lado que todo hecho social es un acto construido culturalmente tal como lo explica Schutz (2003). En ese sentido, las narrativas construidas en torno a la interrupción del embarazo responden a los intereses particulares de algunos sectores conservadores de la sociedad, quienes observan que el fin único de la sexualidad femenina es la procreación más nunca el placer observa Marcuse (2012). De esta imposición se derivan “los argumentos” antiaborto que tanto han repercutido en nuestras sociedades y en la forma en la que las mujeres toman decisiones en sus vidas. 

    A continuación, hay que recordar que el aborto es el derecho de la mujer de decidir sobre su cuerpo por lo que, negárselo y sobre todo imposibilitar decidir sobre su propio cuerpo ya es violentarla. En consecuencia, el discurso a favor de la negación está violentando a la mujer. Puede ver sé que, en toda la historia, los discursos violentos se han traducido por su aplicación en la sociedad. Es decir que de la misma forma que el discurso antisemita de Hitler tuvo voz y agencia en la realidad, los discursos antifeministas y principalmente antiaborto generan violencia hacia las mujeres.

    Por un lado, la prohibición a la mujer de la posibilidad de elegir sobre su cuerpo es propiciar actos clandestinos que muchas veces termina en consecuencias negativas como el aumento de la mortalidad. En el 2009, cada 8 minutos una mujer fallecía en consecuencia de un aborto en condiciones clandestinas (Haddad & Nour, 2009). Asimismo, el estudio presenta una curva de la tasa de fallecimientos de mujeres por aborto en Rumania. Resulta un caso interesante ya que Rumania legalizó el aborto hasta 1966, finalmente se restringe el acceso al aborto durante el periodo 1966-1989 en el cual se puede observar un incremento en la tasa de fallecimiento de la mujer. Cuando en 1989, se quita la restricción, casi inmediatamente disminuye la tasa.

     Por otro lado, el mismo estudio (Haddad & Nour, 2009) menciona también que además los abortos realizados en condiciones no seguras sufrirán de complicaciones a largo plazo. Así mismo, a nivel mundial se hospitalizaron 5 millones de mujeres entre otras razones por hemorragias consecuencias de un aborto en condiciones clandestinas. Adicional a esto, muchas veces la prohibición al aborto tiene que ver con la visión del papel de la mujer dentro de la sociedad en la que se encuentra: para los antiabortistas las mujeres primero son madres por lo que renunciar a su maternidad es considerado como un comportamiento desviante y por lo tanto se debe de castigar (Luker, 1984). Por lo que es posible inferir que un discurso en que se limita los derechos a nivel de sociedad va a cambiar comportamientos a niveles micro como familias.

    Finalmente, el retroceso legal que viven algunos países sobre el aborto se ha traducido en un aumento de las violencias hacia los centros que ofrecen el servicio de aborto como lo mencionan en su estudio Cohen y Connon (2015) o Nesci (2017). Entre otro la NAF señala que las violencias se han duplicado en el periodo 2019-2020. Ese “terrorismo” se puede observar en las redes sociales con violencia verbal en contra de centros de aborto y las mujeres que buscan ayuda en línea son víctimas de ciberacoso, amenazas de muerte etc. Los ataques cibernéticos han realizado la recuperación de datos privados lo que expone principalmente a las mujeres, pero también a los trabajadores de estos centros. Como lo explica Couppé de Kermadec (2021), la violencia migró hacia internet y se ha traducido en un incremento de las demandas de los antiabortos en encarcelar a las personas que infringen la ley modifica de aborto en los estados de EEUA.

    Por lo tanto, el discurso antiaborto es un discurso que violenta a la mujer y a su derecho de decidir sobre su cuerpo. El retroceso en algunos países de este derecho ha estremecido a los antiabortos y se ha traducido por un aumento de la violencia en estos estados. De la misma forma que en los países donde se prohíbe el aborto avala la violencia sobre la mujer.



Referencias bibliográficas

  • Cohen, D. S., & Connon, K. (2015). Living in the crosshairs: The untold stories of anti-abortion terrorism. Oxford University Press.
  • Couppé de Kermadec, A. (2021, diciembre). Quand les politiques anti-IVG font bondir les violences : +125% en 2020. https://www.madmoizelle.com/quand-les-politiques-anti-ivg-font-bondir-les-violences-125-en-202-1225118
  • Haddad, L. B., & Nour, N. M. (2009). Unsafe abortion: unnecessary maternal mortality. Reviews in obstetrics & gynecology, 2(2), 122–126.
  • Luker, K. (1984). Abortion and the Meaning of Life. In Abortion (pp. 25-45). Springer, Boston, MA.
  • Marcuse, H. (2012). Eros and civilization. Routledge.
  • Nesci, C. (2017). Le terrorisme antiavortement aux États-Unis. L'Homme la Société, (1), 271-286.
  • Schutz, Alfred. (2003). El problema de la realidad social. Escritos I. Buenos Aires: Amorrortu Editores.
Pierre-Louis GORRY / Español 1 de Posgrado

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